“Tu generosidad edifica lo eterno”

"Cuando edificamos Su obra, Él edifica nuestra casa. Tu aporte transforma vidas.”
PROYECTO RECAUDACIÓN 2025-26

Como descubrir mi propósito en esta vida.

Hay una pregunta que tarde o temprano aparece en la mente de todos: “¿Cuál es mi propósito?”. A veces llega cuando estás en la escuela, otras cuando ves a tus amigos avanzar, o cuando te preguntas qué será de tu vida en unos años. Y aunque muchos buscan la respuesta en talentos, profesiones o sueños, la verdad es que el propósito empieza en un lugar mucho más profundo: en Cristo Jesús.

La Biblia dice algo poderoso: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10) Esto significa que tu propósito no es algo que tú inventas; es algo que Dios ya preparó. Cristo no solo te salvó: te diseñó para caminar en obras buenas, en una vida que refleje Su carácter y transforme el mundo alrededor de ti.

Entonces, ¿cómo descubres tu propósito? Empieza entendiendo esto: tu propósito siempre está alineado a Dios. No existe un propósito verdadero fuera de Cristo. Él es tu identidad, tu origen y tu destino. Tu propósito no es una profesión, ni un título, ni un sueño pasajero. Tu propósito es vivir los valores y principios de Cristo, porque cuando tú vives como Él, embelleces esta sociedad, sanas lo que está roto y construyes lo que otros han destruido.

Quizá hoy solo te ves como hijo o hija, como estudiante, como alguien que apenas está empezando. Pero escucha esto: un día serás padre o madre, un día tendrás una familia, un día serás ejemplo para otros. Y aunque ahora no lo pienses mucho, tu corazón ya tiene ese instinto puesto por Dios: el deseo de proteger, de cuidar, de guiar, de amar. Por eso es tan importante que desde ahora aprendas a vivir como Cristo, porque lo que practiques hoy será lo que enseñes mañana.

Tu propósito se va revelando mientras creces, mientras maduras, mientras conoces más a Jesús. No se descubre de golpe; se descubre mientras te conviertes en lo que estás llamado a ser: alguien que refleja la imagen del Padre Celestial. Y esa transformación no ocurre por tus fuerzas, sino por la gracia de Cristo que te forma, te corrige, te levanta y te guía.

Así que si hoy te preguntas cuál es tu propósito, empieza por aquí: conoce a Cristo, imita a Cristo, camina con Cristo. Él te mostrará las buenas obras que preparó para ti. Él te enseñará a ser un buen hijo hoy, para que mañana seas un buen padre o madre. Él te dará identidad, dirección y sentido. Tu propósito no está escondido; está creciendo dentro de ti mientras Él te transforma.

Y recuerda: no tienes que tener todo resuelto ahora. Solo necesitas dar un paso cada día hacia Aquel que ya preparó tu camino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio